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Hacia una UE digital y más competitiva: Prioridades de Adigital para la próxima legislatura europea 2024 – 2029
3 abril, 2024

En los últimos años la economía digital ha sido un elemento central en las  políticas de la Unión Europea. El programa de la Década Digital, definido por la Comisión Europea, ha sido una herramienta crucial para promover y acelerar la digitalización y la adopción de nuevas tecnologías en la región. A ello se suma una intensa y amplia actividad regulatoria, que se ha materializado en dosieres regulatorios como el AI Act, el DSA, el DMA, el Data Act o la Directiva de Trabajo en Plataformas, junto a varias iniciativas con foco en la interacción entre sostenibilidad y tecnología.

Tras las elecciones del próximo 9 de junio, se abre una nueva legislatura clave en la UE,  que estará marcada por un gran desafío: cómo la implementación de toda esta regulación afectará a la competitividad, la innovación, la digitalización y el crecimiento de empresas europeas de base tecnológica.

Todo ello, además, en un contexto geopolítico complejo y de inflexión tras las sucesivas crisis y conflictos bélicos, y un entorno cambiante y acelerado debido a la revolución digital en marcha. Este escenario demanda de la UE una respuesta ambiciosa, a la altura de los nuevos retos si quiere seguir manteniendo un papel preponderante en la esfera global. El reto es de una enorme magnitud y exige de una estrategia conjunta y coordinada por parte de los 27 Estados miembros, liderada tanto por las instituciones europeas como por aquellos países que presentan un mayor nivel de desarrollo digital, como España.

Para contribuir a estos objetivos durante la próxima legislatura europea 2024 – 2029, desde Adigital, proponemos cinco ejes de actuación clave en el ámbito digital y varias recomendaciones concretas para cada uno de ellos:

1. Nueva gobernanza de la tecnología

Revisar el diseño de las instituciones europeas en materia digital, aumentando la coordinación entre sí, así como hacia los Estados miembros. En paralelo, en el ámbito regulatorio, se debe instaurar una visión a largo plazo acorde a la continua transformación de la tecnología, sin limitar su dinamismo ni sus beneficios. Para ello es fundamental que la regulación pública nazca del diálogo con el sector privado y se evalúe su impacto.

  • Reforzar la diplomacia digital europea en el ámbito internacional
  • Otorgar a la Comisión un rol de coordinador de políticas para la digitalización
  • Dotar de recursos adecuados a autoridades e instituciones para aplicación efectiva de normativas
  • Compartir mejores prácticas entre los Estados Miembros
  • Apostar por nuevos modelos de regulación future proof y de autorregulación
  • Poner el foco en la implementación de regulación ya aprobada, evitando crear normas nuevas
  • Medir bien el impacto de la economía digital en Europa

2. Autonomía estratégica abierta

Construir un liderazgo industrial 4.0 que trascienda el actual liderazgo regulatorio, de cara a incrementar la competitividad de la Unión Europea, en línea con el principio de “Autonomía estratégica abierta (OSA)” con el que se quiere enfrentar las vulnerabilidades externas que han puesto de manifiesto los recientes shocks sanitarios y geopolíticos.

  • Salvaguardar e impulsar el mercado único europeo
  • Reindustrializar Europa a través de las tecnologías emergentes
  • Estimular la creación y escalabilidad de startups y scaleups para que se conviertan en campeones tecnológicos europeos
  • Fomentar el crecimiento de las pymes a través de su progresiva digitalización

3. Ciudadanía digital

Apostar por el talento digital, la protección de los derechos de los ciudadanos frente a la tecnología y la promoción de su uso informado para expandir las oportunidades que esta brinda. Todo ello favoreciendo la concienciación y la alfabetización digital de ciudadanos, empresas y administración.

  • Priorizar las competencias digitales en las políticas públicas
  • Desarrollar programas de atracción y retención de talento tecnológico
  • Mejorar los servicios públicos a partir de su digitalización
  • Luchar contra la desinformación
  • Empoderar y proteger a los menores en el entorno online

4. Twin Transitions

Convertir la transición digital en un vector que impulse la transición verde, alineando en un mismo proyecto ambos procesos y maximizando su potencial de transiciones gemelas. Para ello, es preciso favorecer el diálogo y la interacción entre los agentes e instituciones protagonistas de la transición tecnológica con los de la transición ecológica, reforzando las sinergias que existen entre ambos ámbitos (verde y digital).

  • Usar tecnología para el rastreo y circularidad en procesos de producción
  • Facilitar información y trazabilidad de los productos con pasaportes digitales
  • Potenciar economía colaborativa y modelos de ‘product-as-service’
  • Utilizar tecnología para mejorar políticas de movilidad y promover turismo sostenible.
  • Reducir emisiones mediante análisis de datos

5. El papel de España

Además, en todos estos ámbitos, España puede y debe tener un papel preponderante, que aproveche las oportunidades y sinergias que nos brinda la Unión Europea. Las implicaciones y consecuencias de las políticas impulsadas a nivel europeo cada vez tienen mayor repercusión en los Estados miembro: el 57% de las leyes aprobadas en España provenía de directrices y decisiones europeas. Por ello, tener un rol activo es clave.

  • Aumentar el liderazgo y el papel de España a nivel europeo
  • Liderar procesos de negociación, dirección y toma de decisiones
  • Reforzar la interlocución y colaboración público – privada
  • Promover la presencia y actividad de las empresas españolas en Bruselas

En resumen, estos son los ejes sobre los que debe pivotar una Europa y una España digital e innovadora, donde a través de la regulación y de las políticas públicas: se garantice que las empresas cuentan con incentivos adecuados y un entorno estable para invertir en innovación y digitalización; se evite que el desarrollo legislativo restrinja la exploración de usos innovadores de tecnologías emergentes; y se fortalezca la colaboración entre regiones para impulsar una estrategia común de digitalización.

Puedes descargar aquí el documento completo “2024 – 2029. Hacia una Europa digital y más competitiva”.